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El edificio data del 1880. En el 2006 adquirimos la planta tercera con la idea de ofrecer un apartamento mayor que completase la Casa Capella 1. John Barnard y Josefina Bas |
Ventila mediante tres aberturas a la calle Aragón y mediante tres aberturas al patio interior de manzana, patio amplio y luminoso en el que existe una vegetación abundante. Goza así de una excelente ventilación cruzada.
La vivienda reúne a la vez el confort de un aparthotel y la singularidad de una vivienda familiar donde la espaciosa sala de estar se abre al patio de manzana a través de una galería. Se trata de un espacio silencioso que recibe el sol gran parte del día. La altura del techo permite ubicar en este ámbito una cocina, que a modo de un gran cubo, acota la zona de comer y al no llegar hasta el techo, permite apreciar las proporciones originales de la estancia. La cocina abre al estar mediante puerta corredera de cristal y en su lateral , una estantería en la que se combina madera y cristal transforma el cubo en una singular lámpara.
La galería es totalmente practicable, convirtiéndose en una agradable terraza. En ella se conserva el mosaico original.
El resto de la vivienda se estructura en tres suites; una de ellas abre a la zona de estar y las otras dos a una zona común habilitada como estudio, mediante grandes correderas de madera, estando ambas estancias unidas visualmente por el pasillo distribuidor que permite las transparencias desde la fachada a calle a la fachada a patio.
Dos de los dormitorios incorporan sendos baños mientras que el tercero, que también es un baño completo, se abre al pasillo actuado como baño se cortesía.
Cada uno de los baños está totalmente equipado y provisto de ducha de gran amplitud pero se resuelve visualmente de manera distinta, reforzando así la singularidad y domesticidad de cada ámbito. El baño de la suite 2 está revestido en colores claros, que contrastan con la madera oscura de los acabados. El baño de la suite 1, por el contrario, está revestido de cerámica oscura, puesta en valor por el plateado de los acabados de inox, lavabos y mobiliario. Por último el baño de cortesía ofrece un contraste entre el gris de sus paredes y el alicatado rojo de la ducha, produciendo un impacto visual en oposición al colorido neutro de toda la casa.
Se han mantenido en el interior las vidrieras originales que cierran las zonas de estar y permiten que la luz llegue hasta el recibidor-distribuidor.
Estas dialogan con el resto de los revestimientos y del mobiliario integrado. Tanto estos como el pavimento son de madera de roble de color muy claro que refuerza el efecto de la luz sin que la vivienda pierda su carácter acogedor.
Para conseguir el máximo grado de confort se han substituido las carpinterías exteriores por otras dotadas vidrio con cámara para un mejor aislamiento.